El nervio cubital aporta sensibilidad al meñique y a parte del dedo anular, además de controlar varios músculos pequeños de la mano. Cuando se comprime o lesiona puede producir hormigueo, adormecimiento, torpeza o pérdida de fuerza.
Dónde puede comprimirse
El sitio más frecuente es el codo, en el túnel cubital, donde el nervio pasa muy cerca de la superficie. Mantener el codo flexionado durante mucho tiempo o apoyarlo repetidamente puede aumentar los síntomas. Con menor frecuencia, el compromiso se localiza en la muñeca u otro segmento.
Síntomas que orientan
- Hormigueo o adormecimiento del meñique y la mitad cubital del anular.
- Síntomas nocturnos o al mantener el codo doblado.
- Dificultad para separar los dedos, pinzar objetos o sostenerlos.
- Pérdida de volumen en músculos de la mano cuando el compromiso es avanzado.
Estos síntomas también pueden aparecer en lesiones de raíces cervicales, del plexo braquial, en polineuropatías o en otros trastornos. La distribución descrita orienta, pero no confirma por sí sola el diagnóstico.
Qué aporta la electromiografía
Los estudios de conducción nerviosa comparan la respuesta del nervio en distintos segmentos y pueden localizar una disminución de velocidad o amplitud alrededor del codo o la muñeca. La electromiografía con aguja evalúa músculos dependientes del nervio cubital y otros músculos útiles para el diagnóstico diferencial.
El conjunto permite estimar la localización, reconocer si predomina daño de mielina o de axones y valorar su intensidad. También ayuda a diferenciar una neuropatía cubital de una radiculopatía C8–T1, una lesión de plexo o una polineuropatía.
Medidas iniciales y consulta
Mientras se realiza la evaluación, suele ser razonable evitar apoyar el codo durante periodos prolongados y reducir posiciones mantenidas de flexión, especialmente al dormir o trabajar. Las férulas, ejercicios o tratamientos específicos deben indicarse según la localización y gravedad.
La debilidad progresiva, la atrofia de la mano o la pérdida persistente de sensibilidad justifican una evaluación sin demora, porque un compromiso axonal avanzado puede dejar recuperación incompleta.
No todo hormigueo del meñique corresponde a una neuropatía cubital. El diagnóstico requiere historia clínica, examen y, cuando está indicado, electrodiagnóstico.


