Una electromiografía y los estudios de conducción nerviosa evalúan el funcionamiento de músculos y nervios. El examen se adapta al motivo de derivación y puede incluir ambas partes o solo algunas mediciones. Prepararse es sencillo, pero ciertos antecedentes deben informarse antes de comenzar.
Antes de acudir al examen
El día del estudio puede comer, beber y tomar sus medicamentos habituales, salvo que el profesional que los indicó le haya dado una instrucción diferente. Dúchese y deje la piel limpia y seca: no aplique cremas, aceites ni lociones, porque pueden dificultar la adherencia de los electrodos.
- Use ropa holgada que permita descubrir con facilidad brazos o piernas.
- Lleve la orden médica, exámenes anteriores relacionados y una lista actualizada de medicamentos.
- Informe si utiliza anticoagulantes o antiagregantes, tiene un trastorno de coagulación, marcapasos, desfibrilador u otro dispositivo implantado.
- Avise si existen heridas, infecciones o alteraciones importantes de la piel en la zona que podría estudiarse.
Tomar anticoagulantes o portar un dispositivo no significa necesariamente que el examen no pueda realizarse. La información permite planificarlo con seguridad y decidir qué músculos o segmentos conviene evaluar.
Qué ocurre durante la evaluación
Estudios de conducción nerviosa
Se colocan electrodos sobre la piel y se aplican estímulos eléctricos breves para registrar cómo responde el nervio. La sensación puede resultar incómoda, pero cada estímulo dura muy poco.
Electromiografía con aguja
Cuando está indicada, se introduce una aguja fina y desechable en músculos seleccionados. Se registra la actividad en reposo y durante contracciones suaves. Es importante seguir las indicaciones para relajar o activar el músculo, porque eso mejora la calidad del registro.
La duración es variable: depende de la pregunta clínica, de las extremidades que deban examinarse y de los hallazgos observados durante el estudio.
Después del examen
Puede retomar sus actividades habituales. Algunas personas presentan sensibilidad o un pequeño moretón en los músculos examinados, generalmente transitorios. Si aparecieran sangrado persistente, hinchazón importante o dolor que aumenta, conviene comunicarse con el centro donde se realizó el estudio.
Lista breve para recordar
- Piel limpia, sin crema ni aceite.
- Ropa cómoda y holgada.
- Orden médica y antecedentes relevantes.
- Lista de medicamentos y aviso sobre anticoagulantes o dispositivos implantados.
Esta información está dirigida a personas adultas y es educativa. Las indicaciones particulares deben confirmarse con el equipo que realizará el examen.



